El uso compartido de vehículos eléctricos ayuda a reducir la contaminación del aire.

El servicio privado de alquiler de motos eléctricas de uso compartido Cityscoot puesto en marcha en París acaba de celebrar su primer aniversario. La flota de 1.100 vehículos ya cuenta con 25.000 usuarios regulares en la capital y 7.000 alquileres diarios. Este ejemplo de la movilidad blanda reduce el impacto de recorridos realizados por los particulares sobre la contaminación atmosférica. Iniciativas similares están creciendo en muchas ciudades. Este es particularmente el caso en Berlín con Coop.